Lo primero que pensó para sí mismo fue, “Bueno, es solo un dólar. ¿Quién se va a preocupar por tan poca cantidad?, de todas formas la compañía de autobús recibe mucho en tarifas y no lo echarán de menos. Lo aceptaré como un regalo que me da la vida por ser tan buena gente.”
Pero cuando llegó a su parada, se detuvo y, pensando de nuevo, decidió darle el dólar al conductor diciéndole, “Tome, usted me dio este dólar de más.”
El conductor, con una sonrisa le respondió, “Sé que eres el nuevo banquero del pueblo. Le di ese dólar demás para ver que usted hacía con el cambio incorrecto pues he estado pensado cambiar de banco, y con su acción acabo de decidir que me iré con el suyo”.
Moraleja:
Nuestras acciones hablan más alto que nuestras palabras. NO OLVIDES ser ejemplo en todo lo que haces.