Monday, August 29, 2016

Queso y Galletas


En los tiempos cuando no había aviones y se cruzaban los mares solo por barco, había un joven francés que quería lograr su gran sueño de ser actor. Le habían dicho que encontraría la oportunidad de hacer su sueño realidad en Nueva York.

En aquel momento el viaje costaba $295.00, y para lograrlo, el joven vendió todo lo que tenía, hasta que pudo recaudar $300.00, y dejando todo atrás, tomó los $5.00 que le sobraban para comprar queso y galletas, y así alimentarse durante el viaje que duraría por mar unas dos semanas.

Todos los días se sentaba en una esquina a comer queso y galletas. Desde ahí veía pasar a todo el mundo a una gran comedor donde se servía a diario un suculento buffet. Así estuvo todos los días, comiendo queso y galletas, mientras todos comían en el gran comedor, hasta que un día, aún sin llegar a su destino se dio cuenta que se le había acabado la comida.

Esa tarde una joven se le acerca y le dice: “oiga, lo he estado observando todos los días sentarse en la misma esquina a comer queso y galletas, y noto que hoy no está comiendo nada. ¿Se siente bien?”

El muchacho con ánimo le contesta “no se preocupe, gracias, es que se me acabaron las galletas y el queso que compré, pero solo faltan par de días, así que puedo soportar, mucho más pensando en que voy a lograr mis sueños”

La joven impresionada le dice “pero es que ¿a usted nunca le dijeron que el buffet estaba incluido en el precio que pagaste para montarte en este barco?”

¡WOW!

Muchas veces, mientras vamos camino al éxito, sufrimos innecesariamente por desinformación, porque no leemos, porque no preguntamos, porque no sabemos cómo se hace. Y ¿quién es el responsable?