Thursday, December 4, 2008

¿No quieres que se sepa?


"Si no quieres que se sepa, no lo hagas"
- Proverbio chino

:)

Thursday, November 27, 2008

Un gran gesto deportivo

UN GRAN GESTO DEPORTIVO


- Se ha hablado muy poco de esto.

El domingo 2 de diciembre de 2012, sucedió un hecho que nos ayuda a seguir creyendo en los valores del deporte.

El atleta keniano, Abel Mutai, medalla de oro recientemente en Londres, estaba a punto de ganar la prueba cuando, al entrar a la pista donde estaba la meta, creyó que ya había llegado, aflojó totalmente el paso y, relajado, comenzó a saludar al público creyendo vencedor.

Atrás, muy cerca, venía Iván Fernández Anaya, quien no quiso aprovechar la ocasión para acelerar y ganar. Se quedó a su espalda y gesticulando para que entendiera el error y casi empujándolo, llevó al keniano hasta la meta.

Iván Fernández Anaya, un corredor vitoriano de 24 años que está considerado un atleta con mucho futuro (campeón de España de 5,000 metros) afirmó al terminar la prueba:
"Aunque me hubieran dicho que ganando tenía una plaza en la selección española para el Europeo, no me habría aprovechado. Creo que es mejor lo que he hecho que si hubiera ganado. Y esto es muy importante, porque hoy en día, tal como están las cosas en todos los ambientes, en el fútbol, en la sociedad, en la política, donde parece que todo vale, un gesto de honradez va muy bien."

Como se lee al principio: lamentablemente, se ha hablado muy poco de este gesto, y es una lástima. Compártelo.

Thursday, October 9, 2008

¿Por qué tus hijos hacen lo que hacen?



Muy interesante. Lo comparto con todos ustedes.


Tomado de la página "Padres al rescate de los valores".

¿POR QUE TUS HIJOS HACEN LO QUE HACEN?

6 razones:



1.- PORQUE TU LOS DEJAS.


Hacen lo que hacen porque tú se los permites. Los hijos se convierten en lo que son porque sus padres lo permiten, así de sencillo. 

Si tu hijo está haciendo un desastre de su vida, esta respuesta no te va a gustar, darás un millón de excusas, le vas a echar la culpa a la música que escucha, a las películas que ve, a los libros que lee (si es que lee), a la violencia que transmite la TV, al sistema educativo, o a la presión que ejerce la sociedad (o sus amigos), créeme, lo he escuchado miles de veces así es que has a un lado la indignación y piensa en esta verdad: Tus hijos son producto de tu paternidad (de tu manera de educarlo).


2.- NO HAY CONSECUENCIAS DEL MAL COMPORTAMIENTO.


Los padres dejan hacer a sus hijos lo que quieran, con muy poca información de lo que es aceptable y lo que no lo es. Si ellos hacen algo mal, no hay consecuencias por el inaceptable comportamiento.

Algunas veces decimos: "si haces esto te va a pasar aquello", y "si no haces aquello te va a pasar esto", después ellos no hacen lo que tienen que hacer y no pasa nada, no cumplimos la promesa de las consecuencias advertidas.

¿Sabes en que se convierte un padre que no cumple con las consecuencias advertidas?, en un MENTIROSO; y eso justamente aprenden nuestros hijos, a mentir.


3.- TU LES DICES A TUS HJOS QUE SON ESPECIALES.


Quizás no vas a estar de acuerdo en esto, pero es una realidad. Si eres de los que actualmente cree que su pequeño ángel es especial, lamento decirte que no lo es; si le dices a tus hijos que son especiales muy constantemente, los perjudicas más que ayudarlos.

Tu hijo es especial para ti y solo para ti, no para nadie más. Tu hijo nació con todo tu amor y verlo crecer es toda una maravilla, sin embargo cuando crece y cruza tu puerta para ir a la escuela, él, solo es un niño más en la lista de la escuela y no hay nada de especial acerca de él. En el mundo real, tu hija no es una princesa, ni tu hijo un príncipe, solo es un niño más. 

Los hijos deben entender y aprender a crecer sabiendo que al instante que dejen tus amorosos brazos y entren al mundo real, nadie los amará por la única razón de que ellos existen, como lo haces tú.


4.- TU HACES QUE TUS HIJOS SEAN LA COSA MÁS IMPORTANTE EN TU VIDA.


Ellos no lo son. Yo se que tu piensas que lo son, pero no es así. Cuando dejas a tus hijos pensar que son la persona más importante en tu vida, ellos aprenden a manipularte y terminas haciendo lo que ellos digan. 

Tus hijos son importantes, no mal entiendas. Tus hijos deben ser amados incondicionalmente; pero los padres que ponen por encima de todo la felicidad de sus hijos y sacrifican su propia vida, y algunas veces su matrimonio también, entonces cuando acaba la labor como padre, los hijos crecen, te dejan y van en busca de su propia felicidad, y te quedas únicamente con tu esposo(a). Si todo tu tiempo y energía lo gastas únicamente en tus hijos, cuando ellos se vayan, no tendrás la certeza de que tu compañero(a) estará contigo; esa es una de las razones porque hay divorcios luego de que los hijos se van, pues la única cosa en común que tenían eran los hijos y nunca trataron de alimentar el amor marital como lazo de unión que no fueran los hijos.

Esto mismo pasa con las madres y padres solteros, ellos gastan tiempo y energía en sus hijos, sacrifican su propia vida, pensando que lo mejor es servir a sus hijos y poner su vida "en espera" mientras los ayudan a madurar, pero después los hijos se van y ellos se quedan solos sin compañero(a) con quien envejecer juntos. Por lo general terminan tratando y viendo a su hijo de 50 como si fuera de 4 años.


5.- FALLAMOS AL ENSEÑARLES LA DIFERENCIA ENTRE DERECHOS Y PRIVILEGIOS.


Los hijos tienen entre otros los siguientes derechos: a la vida, a jugar, a la libertad de opinar, a una familia, a la protección contra el trato negligente, a la alimentación, etc.

Los privilegios son concesiones ganadas por una acción determinada; a nuestros hijos les compramos cosas, lo más actual en videojuegos, por ejemplo, o ropa o zapatos de marca, o una mascota, e incluso los llevamos al cine o a vacacionar, les compramos celulares, etc, etc. y todo gratis, a cambio de nada.

Aunque te sobre el dinero para complacer a tu hijo, tienes que enseñarle a ganárselo; él tiene que saber que las cosas que le gustan cuestan y hay que pagar un precio por ellas, incluso estas cosas te ayudarán en la negociación de actitudes y comportamientos.


6.- TRABAJAS EN EL AUTOESTIMA DE TU HIJO.


La palabra autoestima es una palabra compuesta de auto: uno mismo, y estima: amor, o sea, amarse a uno mismo.

No le puedes proporcionar una valoración positiva de él mismo. Confundimos el animarlos y apoyarlos con aumentar su autoestima y cambiamos la regla de "si tiene alta autoestima tendrá éxito en todo", pero en realidad es al revés; "si tiene éxito en todo, aumentará su autoestima". Así que si quieres que tengan autoestima alta, enséñale a alcanzar sus éxitos.
Espero que estos consejitos te ayuden a entender el por qué a veces le pedimos peras al olmo, si en realidad cosechamos lo que sembramos.

Thursday, September 4, 2008

Thursday, August 14, 2008

Thursday, May 29, 2008

Estar Vivos

La mejor noticia que podemos recibir cada mañana es la de que aún continuamos con vida; sin embargo, lo más probable es que esta mañana usted haya abierto los ojos, se haya levantado apresuradamente y, aunque suene ilógico, se haya percatado de todo, menos de que aún está vivo.

¿Cuál es la diferencia entre vivir inconsciente de que se disfruta de estar vivo, y vivir consciente de estar gozando del privilegio de estar vivo? 


La diferencia estriba, indiscutiblemente, en que sin estar consciente de estar vivo, no se valora la vida; en cambio, estando consciente, se agradece el hecho de estar vivo, y se valoran, por lo tanto, cada uno de los instantes en que uno permanece con vida.

Asegurar, de acuerdo al adagio popular, que "nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde", resulta demasiado fatalista: hay personas que en este mundo sí saben lo que tienen -la vida-, y disfrutan de ella compartiéndola con las de los demás.

Sea usted una de estas personas.


No caiga en el error de no saber lo que tiene hasta que lo haya perdido; resístase a formar parte de ese "nadie" que nunca supo que tenía vida y, por lo tanto, nunca supo valorarla.
Piense cuál sería la reacción de una persona que hubiera muerto y que de repente, milagrosamente, se le otorga vida de nuevo. Usted no tuvo que morir ayer para estar vivo hoy; sin embargo, ese regalo le fue otorgado nuevamente y no deja de ser el más maravilloso que hay.
Extraído del libro "Oro Puro"

Thursday, April 17, 2008

Cuántas cosas nos estamos perdiendo


Era una fría mañana de enero y en una estación del metro en Washington DC un hombre se sentó a tocar el violín. Era una hora pico y se calcula que unas 1,100 personas pasarían por la estación, la mayoría de ellos en su camino al trabajo.

Tres minutos pasaron, y un hombre de mediana edad se dio cuenta de que había un músico tocando. Disminuyó el paso, se detuvo por unos segundos, y luego se apresuró a cumplir con su horario.

Un minuto más tarde, el violinista recibió su primer dólar de propina por parte de una mujer quien arrojó el dinero en la caja, y siguió caminando.

Unos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escucharlo, pero el hombre miró su reloj y comenzó a caminar de nuevo. Era evidente que iba tarde para su trabajo.

Quien puso mayor atención fue un niño de 3 años. Su madre le apresuró, pero el chico se detuvo a mirar al violinista. Por último, la madre le dio un empujoncito y el niño siguió caminando, volviendo la cabeza todo el tiempo. Curiosamente esta acción fue repetida por varios otros niños. Todos sus padres, sin excepción, los forzaron a seguir adelante.

En los 45 minutos que el músico tocó, interpretó seis piezas de Bach. Sólo 6 personas se detuvieron y permanecieron por un tiempo. Alrededor de 20 le dieron dinero, pero siguieron caminando a su ritmo normal. El músico recaudó $32.

Cuando terminó de tocar y el silencio se hizo cargo, nadie se dio cuenta. Nadie aplaudió, ni hubo ningún reconocimiento.

Nadie lo supo, pero el violinista era Joshua Bell, uno de los músicos más talentosos del mundo. Él había interpretado sólo una de las piezas más complejas jamás escritas, en un violín valorado en 3,5 millones de dólares.

Dos días antes de tocar en el metro, Joshua Bell agotó las entradas en un teatro en Boston, donde los asientos tuvieron un promedio de $100 cada uno.
Esta es una historia real. Joshua Bell tocando incógnito en la estación de metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de la gente. Las líneas generales fueron los siguientes: en un entorno común a una hora inapropiada: ¿Percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las posibles conclusiones de esta experiencia podrían ser:

Si no tenemos un momento para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos del mundo tocando la mejor música jamás escrita, ¿cuántas otras cosas nos estamos perdiendo?

Por: Josh Nonnenmocher