Un médico entró corriendo al hospital... contestó al llamado lo antes posible, se
cambió de ropa y fue directamente
al cuarto de cirugía donde se encontró con el padre del niño quien al verlo le gritó: "¿Por qué se tomó usted tanto tiempo en venir? ¿No sabéis que
la vida de mi hijo está en
peligro? ¿No tiene usted sentido de
responsabilidad?"
El médico le dijo: "Lo siento
mucho, yo no estaba en el hospital y salí para
acá lo más rápido que pude al recibir la
llamada... por favor, cálmese,
para que yo pueda hacer bien mi trabajo".
El padre se enfureció aún más y
gritando más fuerte casi en la cara del
médico dijo: "¿Calmarme? ¿Qué pasaría si fuera su hijo quien estuviera en
esta habitación? ¿Se calmaría? ¿Y si su hijo se muere? ¿Qué va
usted a hacer?"
El médico, siguió su camino y entró a operar al niño sin decir más nada.
La cirugía tomó casi una hora, cuando de momento salió el médico a
toda prisa y con cara de satisfacción le
dijo al padre: "¡Su hijo se ha salvado!"
Y siguió caminando, casi corriendo,
sin esperar respuesta alguna del padre. "Si usted tiene alguna pregunta,
pregúntele a la enfermera."
El padre gritó: “Pero, pero ¿cuál es su
prisa? ¡No sea tan arrogante! ¿No puede usted esperar algunos
minutos para que le pueda preguntar sobre el estado de mi hijo?".
Una enfermera se acercó al
padre y con lágrimas bajando por su rostro
le dijo:
“Señor, el hijo del doctor murió ayer
en un accidente de auto, y cuando usted mandó a
llamar al médico él estaba saliendo de su casa camino al cementerio. Y ahora
que ya le salvó la vida a su hijo, por
favor, déjelo ir. Se fue corriendo
para poder terminar el entierro de su hijo."
Moraleja:
Nunca juzgues a nadie, ...no sabes los detalles de cuál ha sido su vida, o lo que en ese
momento le esté sucediendo, no sabes por lo
que está pasando...

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