Tuesday, May 17, 2011

Los Clavos


Había un niño que tenía muy mal carácter.

Un día su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma debía clavar un clavo en la cerca de atrás de la casa.

El primer día el niño clavó 17 clavos en la cerca...

Pero poco a poco fue calmándose porque descubrió que era mucho más fácil controlar su carácter que clavar los clavos en la cerca.

Finalmente llegó el día cuando el muchacho no perdió la calma y se lo dijo a su padre quien entonces le sugirió que por cada día que controlara su carácter debía sacar un clavo de la cerca.

Los días pasaron y el joven pudo finalmente decirle a su padre que ya había sacado todos los clavos de la cerca...

Entonces, el padre llevó de la mano a su hijo a la cerca de atrás...

"Mira hijo, has hecho bien... pero fíjate en todos los agujeros que quedaron en la cerca... Ya la cerca nunca será la misma de antes..."

Cuando dices o haces cosas con coraje, dejas cicatrices, como los agujeros en la cerca...
Es como meterle un cuchillo a alguien, que aunque lo vuelvas a sacar, la herida ya quedó hecha...
No importa cuántas veces pidas perdón, la herida queda allí... y una herida física es igual de grave que una herida verbal... o escrita...

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